viernes, 7 de junio de 2013
domingo, 11 de noviembre de 2012
El mayor estudio mundial sobre la violencia de género descubre que los Movimientos Feministas tienen la clave del cambio
Madrid, 08 nov. 12. AmecoPress.- Recientemente publicado en la American Political Science Review, un nuevo estudio sobre la violencia contra la mujer realizados a lo largo de cuatro décadas y en 70 países revela que la movilización de los movimientos feministas es más importante para el cambio que la riqueza de las naciones, la izquierda, los partidos políticos, o el número de mujeres políticas.
El estudio aparece en el último número de la American Political Science Review (APSR), publicado por Cambridge University Press para la American Political Science Association (APSA). Este encontró que en los movimientos feministas autónomos de los partidos políticos y el Estado, las mujeres fueron capaces de articular y organizarse en torno a sus prioridades como mujeres sin tener que responder a preocupaciones más generales de la organización o a las necesidades de los hombres. Al movilizarse internacionalmente los movimientos feministas instaron a los gobiernos a aprobar normas globales y regionales y acuerdos sobre la violencia.
Los movimientos feministas fuertes y autónomos fueron los primeros en articular la cuestión de la violencia hacia las mujeres y fueron catalizadoras clave para la acción gubernamental, mientras otras organizaciones marginaban las cuestiones que se consideraban solo de importancia para las mujeres. Los movimientos fuertes comandaron el apoyo y la atención pública, y convencieron a los medios de que los temas eran relevantes para la discusión publica.
En los países que fueron más lentos en adoptar políticas sobre la violencia, los movimientos feministas usaron como palanca acuerdos mundiales y regionales para impulsar un cambio de política local. S. Laurel Weldon, co-autorx del estudio, dijo: "La violencia hacia las mujeres es un problema global. Investigación desde América del Norte, Europa, África, América Latina, Oriente Medio y Asia ha encontrado tasas sorprendentemente altas de asalto sexual, acoso, trata, violencia en las relaciones íntimas, y otras violaciones de los cuerpos y mentes de las mujeres.
En Europa es un peligro mayor para las mujeres que el cáncer, un 45 por ciento de las mujeres europeas experimentan algún tipo de violencia física o sexual. Las tasas son similares en América del Norte, Australia y Nueva Zelanda y estudios en Asia, América Latina y África muestran que la violencia contra las mujeres existe en todas partes.
El ámbito de aplicación de datos para el estudio no tiene precedentes. El estudio incluye todas las regiones del mundo, diferentes grados de democracia, los países ricos y pobres, y una variedad de religiones del mundo - que abarca el 85 por ciento de la población mundial. El análisis de los datos se llevó a cinco años, por lo que el año más reciente del cubierto es de 2005.
Mala Htun, co-autor del estudio, añade: "Los movimientos sociales conformar las agendas públicas y de gobierno y crear la voluntad política de abordar los problemas. La acción del gobierno, a su vez, envía una señal sobre las prioridades nacionales y el significado de la ciudadanía. Las raíces del cambio de las políticas sociales progresistas se encuentran en la sociedad civil".
Fuente: AmecoPress
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Feminismo(s),
Informes sobre género,
Violencia de género
lunes, 27 de agosto de 2012
Violencia hacia las mujeres. Necesitamos un Organismo Especializado con autonomía y presupuesto para elaborar un Plan Nacional para la prevención y asistencia directa.
En cuatro años y medio han sido asesinadas por violencia sexista mas de 1100 mujeres y niñas, según el informe que elaboramos desde el observatorio de femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, que obviamente no es una estadística oficial, que se realiza con mucho esfuerzo cotidiano para recopilar mas 120 medios de comunicación y agencias de noticias, pero la realidad del debate es que mueren mas de 200 mujeres anualmente por violencia sexista en Argentina, que miles de hijos e hijas quedaron sin madre y que también existen anualmente femicidios vinculados.
Mientras seguimos nuestras vidas cotidianas una mujer es asesinada, violada, traficada y violentada en sus diferentes formas, mientras debatimos sobre si se podría haber evitado el femicidio, alguien nos escribe a nuestro Facebook que desde Mar del Plata a Necochea no existe ninguna comisaria de la mujer, que en la provincia de Buenos Aires existen insuficientes dispositivos y ni que hablar de patrocinios jurídicos gratuitos especializados en esta materia, todavía no le toman las denuncias a una mujer por violencia psicológica, todavía una mujer hace docenas de denuncias y no pasa nada, todavía muchxs jueces de la Nación aplican atenuantes que nadie solicito, mientras unos pocos jueces/as comienzan a utilizar en sus fundamentos la palabra femicidio, o violencia de género, nosotras que además de hacer informes damos asistencia integral a victimas, sabemos lo que las mujeres encuentran como servicios y de todo lo que falta aun, junto a muchas ONG de nuestro país que diariamente hacen malabares para poder realizar un aporte por mas pequeño que sea para poder ayudar a una mujer, niña o niño.
Estamos convencidas que se necesita un Organismo Especializado con personas capacitadas en la temática de violencia sexista, con autonomía y presupuesto, con rango de secretaria de estado, dado que la estructura actual muestra un claro déficits a la hora de proponer y disponer políticas publicas, y lograr así que este Organismo elabore en conjunto con el movimiento de mujeres, ONGS y diferentes espacios nacionales y provinciales un Plan Nacional para la Prevención y Asistencia directa, que pueda desarrollarse en todo el país con dispositivos básicos e indispensables para cada provincia y localidades de nuestro país. Esto tenemos que resolverlo entre todas y todos con responsabilidad y determinación.
Es imprescindible que desde el Estado y los Ejecutivos Provinciales se tome esta realidad como un tema de agenda prioritaria. Es indispensable generar estrategias de políticas públicas integrales basadas en 3 ejes:
- Prevención, Información y Asistencia Directa Integral y sostenida en el tiempo.
- Reformas educativas.
- Sanciones efectivas.
Es Indispensable la existencia de estadísticas oficiales sobre violencia hacia las mujeres incluyendo los índices de femicidios, articuladas con la sociedad civil, claro que para los femicidios tendría que estar incorporado como tipo penal para poder realizar las estadísticas.
- Incorporación en el Código Penal de la figura de Femicidio, como una figura penal autónoma.
- Pérdida automática y definitiva de la patria potestad del femicida, no así de sus obligaciones alimentarías.
- Adhesión de todas las provincias a la LEY Nº 26.485. Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales.
- Protección integral y efectiva desde una perspectiva de género para la mujer víctima de violencia.
- Garantizar el acceso a la justicia con patrocinios jurídicos gratuitos en todo el país especializados y capacitados en la temática
- Existencia de mayor cantidad de Hogares Refugios, Hogares de Día para víctimas, con una asistencia interdisciplinaria, desde una perspectiva de género, para fortalecer a las mujeres.
- Intensificar campañas de prevención e información.
- Asignación de un subsidio habitacional y de alimentación para las víctimas de violencia otorgado por el Estado Nacional.
- Implementación de un número telefónico único y gratuito a nivel nacional, para denuncias, orientación y derivación en violencia de género, y para ello deben estar creados los dispositivos para poder derivar con profesionales capacitadxs en la temática.
- Asignación de Presupuesto acorde para poder implementar en su totalidad la LEY N º 26.485 y todas las políticas publicas indispensables.
- Incorporación en todas las curriculas educativas de los diferentes niveles la temática de violencia sexista.
- Capacitaciones obligatorias a efectores profesionales que trabajen con la temática de violencia en diferentes dependencias gubernamentales de todo el país.
¿Cuantas mujeres mas tendrán que seguir padeciendo violencia para que despertemos y desterremos los mitos y los prejuicios que persisten sobre la temática?
Fabiana Tuñez – Ada Beatriz Rico
Co fundadoras de La Asociación Civil La Casa del Encuentro
Fuente: Lista RIMA y Asociación Civil La Casa del Encuentro
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Derechos humanos de las mujeres,
Femicidios,
Violencia de género
lunes, 20 de agosto de 2012
INFORME DE INVESTIGACIÓN DE FEMICIDIOS EN ARGENTINA
1º DE ENERO AL 30 DE
JUNIO de 2012
Estos datos corresponden al informe de Investigación de
Femicidios en Argentina, que abarca el período 1º de Enero al 30 de Junio de
2012 y han sido recopilados de las Agencias informativas: Télam y DyN y 120
diarios de distribución nacional y/o provincial así, como el seguimiento de cada
caso en los medios.
En el presente informe de Investigación de
Femicidios en Argentina que abarca el periodo 1º de Enero al 30 de Junio de
2012, se registran:
· 119 Femicidios y Femicidios “Vinculados” de
mujeres y niñas.
· 11 Femicidios “Vinculados” de hombres y
niños.
· 161 Hijas e hijos de mujeres asesinadas por violencia de
género. Víctimas colaterales del Femicidio.
En los registros realizados, no están
contemplados por la insuficiente información que surgen de los medios de
comunicación los siguientes casos:
· Mujeres que
ingresaron a los hospitales con evidencia de violencia sexista, pero al fallecer
en sus certificados de defunción figura muerte por paro cardiorrespiratorio u
otro causal, invisibilizando la violencia que generó el cuadro traumático.
· Mujeres que mueren por abortos clandestinos.
· Mujeres que aparecen en las noticias como muertas por suicidio, pero que han
padecido previamente una situación de violencia sexista en sus
vidas.
Con este Informe de Investigación, estamos solicitando y
remarcando la necesidad de:
· Existencia de estadísticas
oficiales sobre violencia hacia las mujeres incluyendo los índices de
femicidios, articuladas con la sociedad civil.
· Incorporación en
el Código Penal de la figura de Femicidio, como una figura penal autónoma. Pérdida automática y definitiva de la patria potestad del femicida, no así de
sus obligaciones alimentarías.
· Adhesión de todas las provincias
a la LEY Nº 26.485. Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que se desarrollen
sus relaciones interpersonales.
· Dialogo / Pacto y Consenso
Social Político para diseñar un Plan Nacional para la erradicación de la
violencia de género, compuesto por el Ejecutivo Nacional, Ejecutivos
Provinciales, Poder Judicial, Poderes Legislativos, Fuerzas de seguridad,
Universidades, Asociaciones Sindicales, Partidos Políticos y Organizaciones de
la Sociedad Civil.
· Tratamiento prioritario y urgente para leyes
que en las Cámaras Legislativas Nacionales y Provinciales contemplen prevención,
asistencia directa y sanciones.
· Apertura de Oficinas de
Violencia domestica de la Corte Suprema de Justicia en todas las
provincias.
· Protección integral y efectiva desde una
perspectiva de género para la mujer víctima de violencia.
· Garantizar el acceso a la justicia con patrocinios jurídicos gratuitos en todo
el país especializados y capacitados en la temática.
· Existencia
de mayor cantidad de Hogares Refugios, Hogares de Día para víctimas, con una
asistencia interdisciplinaria, desde una perspectiva de género con el objetivo
no solo de proteger en la emergencia sino también fortalecer a las victimas
para que puedan de esta forma rearmar un proyecto de vida libre de
violencia.
· Intensificar campañas de prevención e
información.
· Asignación de un subsidio habitacional y de
alimentación para las víctimas de violencia otorgado por el Estado
Nacional.
· Implementación de un número telefónico único y
gratuito a nivel nacional, para denuncias, orientación y derivación en violencia
de género.
· Asignación de Presupuesto acorde para poder
implementar en su totalidad la LEY N º 26.485 “Ley de Protección Integral para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos
en que desarrollen sus relaciones interpersonales”.
· Incorporación en todas las curriculas educativas de los diferentes niveles la
temática de violencia sexista.
· Capacitaciones obligatorias a
efectores profesionales que trabajen con la temática de violencia en diferentes
dependencias gubernamentales de todo el país.
· Modificación de la
Ley de Ministerios para la creación de un Ministerio de Igualdad de
oportunidades y asignar mas presupuesto a todas las dependencias que son órgano
de aplicación en la temática de genero o derechos de las mujeres y la
familia.
Es necesario considerar a la violencia sexista, como una
cuestión política, social, cultural y de Derechos Humanos, de esta forma se
podrá ver la grave situación que viven las mujeres, niñas y niños en la
Argentina como una realidad colectiva por la que se debe actuar de manera
inmediata.
OBSERVATORIO DE FEMICIDIOS EN
ARGENTINA
“ADRIANA MARISEL ZAMBRANO”
Coordinado por La Asociación
Civil La Casa del Encuentro
Dirección General: Ada
Beatriz Rico - Cofundadora de La Asociación Civil La Casa del
Encuentro
Coordinación Ejecutiva: Fabiana Tuñez - Cofundadora de
La Asociación Civil La Casa del Encuentro
Área de Investigación
de La Asociación Civil La Casa del Encuentro:
Investigación y
Análisis de Datos: Lic. Silvia Lommi, Lic. Norma
Stola.
Investigación: Laura Sussini, Jesica Croce, Patricia
Nolan, Alejandra Hernández.
Colaboraciones especiales: Lic.
Lucrecia Ansaldi, Lic. Natalia Barrios, Dra. Luciana
Gagniere, Lic. Carmen
Villalba García, Paula Andrea García, Dra. Cinthia
Amedei.
Regiones:
Buenos Aires: (Prov. de Buenos Aires y
Ciudad de Buenos Aires)
Cuyo: (La Rioja, Mendoza, San Juan, San
Luis)
Noroeste: (Catamarca, Jujuy, Salta, Santiago del Estero,
Tucumán)
Patagonia: (Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz,
Tierra del Fuego)
Litoral: (Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa,
Misiones, Santa Fe)
Centro: (Córdoba)
El informe de femicidios en
Argentina, es apoyado por:
Fondo Global para Mujeres
(EEUU)
Fortalecimiento de la Sociedad Civil de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires – Ministerio de Desarrollo Social CABA
Fuente: Lista RIMA y Asociación Civil La Casa del Encuentro
viernes, 9 de julio de 2010
ELA presenta Informe Sombra para el Comité de la CEDAW
- El Informe se presentará en Nueva York, del 12 al 30 de julio, en ocasión del 46º Período de Sesiones del Comité de la CEDAW.- El Informe advierte que el Estado Argentino no cumple con lo establecido en la Convención y concluye que el cumplimiento de los derechos de las mujeres en Argentina es sólo una formalidad.
ELA – Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), junto a COHRE – Center on Housing Rights and Evictions (COHRE); el Programa “Género, Sociedad y Universidad” de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional del Litoral (Programa de Género), ADN – Acción por los derechos en el Noroeste (ADN) y la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), anuncian la presentación de su Informe Sombre para el Comité de la CEDAW.
El Informe, presentado en el marco del 46º Período de Sesiones del Comité de julio de 2010 es la continuación de la lista de temas prioritarios presentada por ELA junto a otras instituciones (1), para la sesión preparatoria del Comité de octubre de 2008. Integrantes de ELA, Leticia Kabusacki y Josefina Durán, viajarán a Nueva York para estar presentes en la sesión y mantener reuniones de trabajo con integrantes del Comité.
De acuerdo a lo observado, este Informe destaca que el Estado Argentino no cumple con lo establecido en la CEDAW. A partir de los datos estadísticos disponibles, las conclusiones de académicos/as y la propia observación de las organizaciones y centros de estudio autores del informe, se concluye que, en el mejor de los casos, el cumplimiento de los derechos de las mujeres en Argentina es meramente formal sin que se produzca el impacto o el resultado necesario para erradicar las formas de discriminación contra las mujeres de manera definitiva.
(1) PRADE, MEI – Fundación Mujeres en Igualdad; ANDHES - Abogadas y Abogados del Noroeste en Derechos Humanos; y El Ágora.
ELA - 06/07/2010
Fuente: ELA
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Informes sobre género
jueves, 8 de abril de 2010
Ya basta de feminismo de clase media...
El feminismo académico urbano, obsesionado con el arbolito de los cabarets y las revistas de pornografía para caballeros, es incapaz de ver el bosque.
El reciente documental de la BBC “Madres”, emitido en cuatro partes, fue suficiente para hacer llorar de desasosiego a cualquier feminista experimentada. Luego de la primera emisión de rigor sobre las feministas célebres de la segunda ola, y del espanto en la segunda semana con las madres consumistas post-feministas, ansiaba ver el final. Las “activistas” prometieron celebrar el resurgimiento del activismo feminista en la Inglaterra de hoy. Es muy desafortunado que este nuevo feminismo sólo aparezca como un pequeño grupo de mujeres londinenses que atrajeron la atención de los medios durante los últimos años con una única consigna: la violencia contra las mujeres.
A lo largo y ancho del planeta no es posible encontrar feminista alguna que no se haya indignado por la violencia sexual y doméstica, y también por la aplastante evidencia de la complicidad de los gobiernos y de los sistemas policiales y judiciales, que perpetúan la violencia y protegen a los perpetradores. Es correcto que la violencia contra las mujeres sea la mayor preocupación de los movimientos feministas. Sin embargo, este grave problema no puede ser entendido -ni afrontado- sin ponerlo en relación con otras formas de violencia o de opresión, como el racismo, las leyes que restringen el trabajo y la migración, y la pobreza. Pero los grupos caracterizados como “activistas” - Object y London Feminist Network – aún reflexionan sobre la violencia ejercida sobre las mujeres principalmente de manera aislada. Tienen miles de cosas que decir sobre la forma en que los medios convierten a las mujeres en objetos pero, extrañamente, poco que decir sobre el consumismo o el capitalismo.
Los temas preferidos de estas organizaciones parecen ser los cabarets, la pornografía, las revistas porno para caballeros y la industria del sexo en general. Esto es parte de una tendencia creciente del feminismo de clase media: los Feminist writers y los bloggers can't seem to get enough de prostitución y pornografía. Pero, para la mayoría de las mujeres no son éstos los temas más importantes. ¿Por qué una trabajadora del sexo encarna mejor el sexismo que una mujer profesional competente a la que se le niega la promoción frente a un colega varón y más joven? ¿O que una jovencita que no recibe la educación que merece porque su familia es demasiado pobre para jugar la postcode lottery [esta expresión nació para referir a la imposibilidad de acceder al tratamiento de HIV por parte de las familias pobres, y significa que el lugar en el que se vive determina la calidad y el acceso a la atención de la salud. n.T] o para pagar las matrículas? ¿O que una mujer inmigrante que tiene a su hijo encerrado en un centro de detención?
Los problemas serios de violencia contra de las mujeres, y la opresión sexista en general, resultan groseramente simplificados cuando se los asocia constantemente con la industria del sexo. Las campañas feministas para eliminar el trabajo sexual bajo el lema de que es lo mismo que la violencia en contra de las mujeres no son sólo malas para las trabajadoras del sexo a las que desean proteger; son también mala cosa para el feminismo.
Centrar la atención en la violencia machista ejercida sobre las mujeres es malo para el feminismo porque coloca a las mujeres ante todo en posición de víctimas, mientras otorga poder a la policía masculina y a los políticos para que nos “protejan” de los “hombres malos”. Nos retrotrae al modelo agotado de dos géneros opuestos: hombre-masculino-agresivo contra mujer-femenino-pasivo. Esto no estorba al análisis –y por eso mismo, impide una oposición política efectiva- de la manera en que la violencia contra de las mujeres se relaciona con otras formas de violencia que sufren mujeres (y hombres). Pero, ante todo, es malo para el feminismo porque define las experiencias femeninas de sexo y sexualidad exclusivamente en términos de temor y peligro, reservando a los hombres el terreno privilegiado del deseo y el placer.
En los últimos 25 años, todos los que estuvimos cerca percibimos los ecos de los debates feministas sobre “las guerras al sexo” de los 80. Lo más deprimente sobre esta repetida historia es que los grupos como Object y LFN ignoran la riqueza de la teoría feminista de la representación, del deseo y la sexualidad, y también los estudios sobre las intersecciones entre sexismo, racismo y clase que se vienen realizando desde hace algunas décadas. Pero la responsabilidad por esta falta de reflexión teórica no puede ser imputada únicamente a las activistas. Tiene que ser compartida por las feministas académicas, muchas de las cuales abandonaron la esfera pública del debate político y del activismo en los últimos años. Esto también es malo para el feminismo.
Un retorno del diálogo entre el feminismo académico y el activismo podría ayudarnos a entender por qué tantas mujeres jóvenes de hoy se sienten atraídas por las formas de feminismo que enfatizan la violencia masculina sobre las mujeres, antes que cualquier otra forma de sexismo. Otras personas han observado que los actuales grupos de feministas jóvenes en Inglaterra están compuestos por mujeres “predominantemente blancas, de clase media y universitarias”. ¿Por qué esas mujeres privilegiadas se encuentran atraídas por un movimiento que las pone en primer lugar y fundamentalmente como víctimas del patriarcado?
Afortunadamente hay muchísimas otras feministas, procedentes de generaciones e historias distintas, que buscan los lazos entre la violencia contra de las mujeres y otras opresiones. Un grupo de ellas ha redactado recientemente un Manifiesto para un Feminismo del siglo XXI, en el que destacan la explotación de las mujeres en todos los ámbitos del mercado laboral, y no sólo en la industria del sexo, y reconocen que la sexualización de la sociedad es parte del capitalismo consumista de hoy. Éste es el tipo de feminismo cuyo renacer necesitamos hoy.
Carrie Hamilton es una activista feminista británica, profesora en la Escuela de Artes de la Universidad Roehampton en Londres, en donde es directora del Centre for Research in Sex, Gender and Sexuality (SeGS).
Traducción para www.sinpermiso.info: María Julia Bertomeu
Fuente: Género con Clase
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Equidad de Género,
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domingo, 28 de marzo de 2010
Convocatoria Grupo Estudios de Género
La Fundación Ágora S. L. a través del Nodo Género y Políticas de Equidad (NGyPE) tiene el agrado de invitar a mujeres y varones –residentes en San Luis, Argentina- comprometidas y comprometidos con la concreción de sociedades con equidad de género, a conformar un “Grupo de acción y actualización permanente en Estudios de Género”.Para mayor información comunicarse al e-mail: nodogenero@gmail.com
Colocar en el Asunto: “Grupo Estudios de Género”
En el cuerpo del mail especificar:
Nombre(s) y Apellido(s):
Tipo y Nº de documento:
Edad:
Ocupación o Profesión:
Teléfono:
E-mail:
Coordinación Nodo Género y Políticas de Equidad
Fundación Ágora S. L.
Nombre(s) y Apellido(s):
Tipo y Nº de documento:
Edad:
Ocupación o Profesión:
Teléfono:
E-mail:
Coordinación Nodo Género y Políticas de Equidad
Fundación Ágora S. L.
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Convocatorias
martes, 23 de marzo de 2010
Dos voces por una causa
Victoria Aldunate y Julieta Paredes son dos mujeres radicales que ven al movimiento feminista actual estancado y reclaman uno más independiente y revolucionario. Recuperan a Lilith, primera mujer según el Talmud, que fue oprimida, se resistió y se rebeló.
Forman parte de la América de todos los días, de hambruna y mujeres sin futuro pero no se resignan a este estado de cosas. Las une su compromiso con sus comunidades feministas, indígenas y populares, sin embargo cada una de ellas es parte de algo propio. Se trata de Victoria Aldunate y Julieta Paredes, dos feministas radicales que ven al feminismo actual estancado y reclaman uno más independiente y revolucionario.
Victoria nació en Chile, es activista feminista, terapeuta, escritora. Vivió en Argentina el exilio de sus padres y luego en Rusia, donde estuvo sola desde los 18 años. Es feminista autónoma y es parte de Memoria Feminista de Chile. Hasta hace un año fue coordinadora de una Casa de 1ª Acogida a Mujeres por Violencia. Escribió la novela La Chica Corazón de Ruedas, un relato feminista sobre género y transexualidad que surge de su trabajo en los años 90 en un grupo de personas viviendo con el VIH en el Sur de Chile. Actualmente vive y trabaja en Bolivia.
Julieta es aymara, lesbiana, cantante e integrante de Mujeres Creando Comunidad. En el 2000 Mujeres Creando tuvo una crisis política planteada principalmente por ella, ya que 'veía que éramos famosas internacionalmente, pero nuestro pueblo y sus organizaciones sociales no nos conocían'. Ahí se dividió Mujeres Creando y el grupo en que se queda Julieta inicia el proceso de las asambleas feministas que hoy es un referente en cinco de los nueve departamentos de Bolivia. Ella además escribió el libro Hilando fino y a partir de ello fue invitada por los movimientos de mujeres de Bolivia a escribir el marco conceptual del Plan del gobierno de Evo. Relata que este gran desafío le dio miedo, pero también mucha alegría porque sus hermanas valoraban el trabajo feminista comunitario.
-Victoria, ¿puedes sintetizar algunos hitos de tu vida que hoy te hacen estar dando vueltas, en este pensar –sentir?
Nací en una cultura comunista que me enseñó a no ser arribista: no creerme blanca ni clase media. Mi madre, mi padre y sus compañeros comunistas en un tiempo - los 60 y 70- en que los comunistas no habían vendido su alma por unos escaños, me criaron. El día que Allende asumió yo tenía 9 años, mi papá me subió a sus hombros y pude ver al presidente hablando desde el balcón de La Moneda. Sentía la felicidad de la gente y pensaba que ahora el mundo iba a ser mejor para las niñas, para los pobres, y para los perros abandonados. Vino el golpe, mi mamá y mi papá se escondieron, y vi el cadáver de un amigo de 16 años destrozado en un cajón.
En el ‘74 me fui a Mendoza, Argentina. Volvimos a un Chile fascista en el ‘78, y en el ‘79 fui dirigenta de las Juventudes Comunistas y de organizaciones de Enseñanza Media. Estaba terminando la secundaria y me tomaron presa, luego de unos días me pusieron detención domiciliaria. Mis profes me protegieron para que egresara, y mintieron sobre mi asistencia -yo no podía salir de mi casa-. Me fui a la URSS y cuando conocí el socialismo real dejé de ser militante comunista. También amé Rusia, tuve amigos y amigas que me protegieron y me mostraron lo duro que es vivir en una contrarrevolución en que las consignas se transforman en piezas de museo. Muchos de ellos eran contrarios al sistema pero no anticomunistas, ni fascistas, sólo esperaban más respeto y menos represión. También empecé ahí a sentir feminismos. Mi mejor amiga era una afgana bastante radical que develaba muy bien el patriarcado. Volví a Chile el 89 cuando ya era $hile (mi patria hecha un mercado) y descubrí que la Concertación se formó pisoteando la lucha popular antidictatorial.
-¿Julieta, quieres contar algunos de la tuya?
Nací en la ciudad de La Paz en un barrio popular de artesanos, mis abuelas y abuelos eran indígenas migrantes desde las comunidades a la ciudad de La Paz, aymaras de mi padre y quechuas de mi mamá. Mi abuela y mi mamá se esforzaron y trabajaron duro, para que pudiera estudiar. Desde muy pequeña supe que la historia de mi pueblo no era solo de los hombres, sino que las mujeres indígenas estábamos sometidas doble y triplemente, por eso participé de las luchas antidictatoriales cuando estaba en el colegio y en la universidad. Aprendí que la izquierda era racista, machista y lesbofóbica. Fui parte de todo el trabajo de educación popular, tanto de sectores de la izquierda, como de teología de la liberación. Descubrir el feminismo fue un regalo de la Pachamama para mí, pude de esta manera integrar todas las formas de rebelarme ante un mundo racista, heterosexualmente obligatorio, machista y clasista. Pude entender que yo no era un ser de segunda y tenía derecho a mis sueños y a ser feliz en mi pueblo. Inicié junto a otras dos mujeres el colectivo Mujeres Creando el año 1990 y construimos un referente de feminismo en Bolivia y también en Latinoamérica con formas de ocupar política y creativamente los espacios de las calles con propuestas antineoliberales.
-¿Cómo se fueron haciendo parte de sus itinerarios vitales la violencia y la exclusión?
Victoria: Respecto de la violencia del patriarcado, cuando la aprendes a ver, te das cuenta de ella en tu cuerpo. Las dictaduras y sus torturadores si bien es cierto persiguen a hombres y mujeres, se ensañan de una manera distinta con las mujeres. Te subestiman porque son misóginos, y luego descubres que otras mujeres cercanas también son machistas y te castigan diciéndote que eres muy poca cosa. Envidia entre mujeres. Los varones de las izquierdas, lo mismo, nos tratan como su complemento. En Rusia negaron a las feministas revolucionarias. Lenin era misógino, decía que desconfiaba de aquellas que comparaban la cuestión sexual con la lucha de clases. En este camino he aprendido que las revoluciones, o son antipatriarcales y feministas o no son revoluciones.
Julieta: Yo también como Victoria formo parte de las excluidas y excluidos de este mundo y lucho para que eso termine. Diría que el impacto primero del sistema patriarcal -no de los hombres- fue sobre mi cuerpo de mujer aymara y lesbiana, a la que el patriarcado no le concede lugar en el mundo y eso me rebeló contra todas las opresiones, incluidas las que sufren mis hermanos, lo que no quiere decir que yo socape los machismos y lesbofobias de ellos.
-¿Cuál es su visión del feminismo actual?
Julieta: Está en un estancamiento muy grande, incluidos los feminismos autónomos que no tienen propuestas de sociedad. Creo que en ese contexto, el feminismo comunitario que nace de la esperanza del proceso político de cambios de nuestro pueblo aquí en Bolivia, rompe con esa monotonía y se plantea como algo vivo y convocante a otras mujeres y a otros hombres del continente americano y también mas allá.
Victoria: El feminismo autónomo latinoamericano y caribeño ha sido un hito importante del feminismo que se explicitó el ‘96 en Cartagena de Chile, en el VII Encuentro Feminista Latinoamericano y Caribeño. La autonomía, como la veo, es una postura revolucionaria que -a grandes rasgos- dice, entre otras cosas, que no nos hacemos cómplices de los 'hijos' del patriarcado: el capitalismo, el neoliberalismo, el imperialismo. No se humaniza lo inhumano, y no aceptamos que sigan cooptando nuestras ideas, nuestras elaboraciones para lavarle la cara a la barbarie neoliberal. ¡No puede ser que el Banco Mundial, responsable de la pobreza de las mujeres y que gobiernos como la Concertación de $hile, neoliberal y genocida simulen que tienen 'enfoque de género'!…
-¿Cómo entienden la ligazón entre feminismo y organizaciones sociales?
Julieta: La entendemos como mujeres parte de las comunidades construyendo sueños y participando en las luchas y no creemos que nuestras reivindicaciones estén fuera de las reivindicaciones revolucionarias de nuestros pueblos.
Victoria: Hemos hecho alianza con movimientos sociales mixtos, con mapuches autónomos de Santiago por ejemplo porque sabemos que las mujeres somos las primeras colonizadas de la Historia patriarcal. Las y los oprimidos del racismo son nuestros hermanos y hermanas. Nuestras alianzas políticas con organizaciones mixtas tienen que ver con la identificación de luchas y con la autonomía de las organizaciones.
-Victoria vos registras en tus artículos la violencia hacia Lilith, explicalo por favor.
Victoria: Lilith, primera mujer según el Talmud, fue oprimida, se resistió y se rebeló. Abandonó el paraíso porque no quiso copular ni vivir como Adán y Dios le mandaron. Y es que no se puede cambiar el patriarcado desde sus instituciones. Muchas feministas autónomas, como Lilith, no nos hacemos parte de las instituciones patriarcales, pero tampoco estamos afuera del mundo, estamos con nuestros mundos, la calle, la población, las comunidades populares, las comunidades indígenas, los y las indígenas urbanas. Como Lilith, nos vamos a los lugares que son nuestros. Ella se fue al confín de los mares y a los subterráneos de la tierra, con los animales que eran como ella…
Julieta: Es lo que hacemos en las asambleas feministas comunitarias, estamos con las y los que son como nosotras en este proceso de cambios. Construimos rebelándonos al machismo porque nuestra historia en nuestra tierra es de luchas. Antes de que llegasen los invasores a nuestros territorios las mujeres ya resistíamos. Bartolina Sisa y Gregoria Apaza no fueron esposas sometidas si no mujeres luchadoras. Decimos a los hermanos machistas que no queremos patrones, caudillos, ni jefes ni amos. Queremos hermanos y compañeros. Que si el proceso de cambios no cuenta con la palabra, la acción, la decisión de las feministas, no será real. Si nosotras no gritamos, no hablamos, no denunciamos, no proponemos, no hay revolución posible porque las mujeres somos la mitad de cada pueblo y de este también.
Fuente: Artemisa Noticias
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Feminismos radical latinoamericano
domingo, 7 de marzo de 2010
Adhesión “Día internacional de las mujeres 2010”
La Fundación Ágora S. L. a través del Nodo Género y Políticas de Equidad adhiere a la conmemoración del “Día internacional de las mujeres”, el que fue instituido el 8 de marzo de cada año, desde hace 100 lustros para recordar la lucha emprendida por las mujeres alrededor de todo el mundo –sin distinción de clases, etnias, edades, lenguas, culturas u orientaciones políticas-, a favor de la equidad, la justicia, la paz, los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Este año 2010 coincide con el 15º aniversario de la adopción de la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, que surgieron de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer la cual tuvo lugar en Beijing en 1995. Dicha Plataforma hace un llamamiento a actuar en doce temas estratégicos, para alcanzar la igualdad de género, el desarrollo y la paz, ellos son: pobreza, educación y formación, salud, violencia contra las mujeres, conflictos armados, economía, poder y toma de decisiones, mecanismos institucionales, derechos humanos, medios de comunicación, entorno, y niñas.Si bien han sido muchos los avances a favor de las mujeres en estos diferentes puntos, no hay un correlato adecuado entre lo que se postula en las legislaciones y/o políticas y lo que en verdad ocurre en los hechos. En la actualidad persisten grandes desigualdades entre los distintos países y al interior de los mismos, marcadas por factores tales como la ubicación en la que se encuentran las mujeres, la etnia a la que pertenecen, la edad, el nivel económico, el presentar alguna discapacidad, entre otras.
Según el informe de la ONU (Naciones Unidad) preparado en ocasión del Día Internacional de las Mujeres, señala que aún restan numerosos desafíos para garantizar la autonomía de las mujeres y la equidad entre los géneros, a saber:
- Son muy escasos los avances en la reducción de las tasas de mortalidad materna. La muerte de niñas y mujeres por complicaciones en el embarazo, parto o posparto –que son prevenibles y tratables en su gran mayoría-, asciende a 536.000 casos por año.
- La persistente pandemia internacional de la violencia contra las mujeres y las niñas. El 70% de las mujeres a lo largo de su ciclo de vida han experimentado violencia.
- Las mujeres ven limitado su acceso a los mercados laborales y a trabajos decentes. Según datos del 2008, sólo el 52,6% de las mujeres formaban parte de la fuerza laboral, contra el 77,5% de los varones. Además, las mujeres perciben salarios más bajos, tienen menores estatus laborales y trabajos más vulnerables, con ausencia de protección social y de derechos básicos, o muy limitados. La gran mayoría de las mujeres que trabajan lo hacen en la denominada economía informal. Asimismo, las mujeres asumen la responsabilidad de la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidado, lo que afecta negativamente sus oportunidades educativas, laborales y su implicancia en la vida pública.
- Todavía no existe paridad en los puestos de toma de decisiones, las mujeres no participan en forma plena e igualitaria dentro de los partidos políticos, de los gobiernos, etc.
- Perdura la exclusión de las mujeres o están escasamente representadas en las negociaciones de paz y desarme.
La persistencia de estas limitaciones se asienta sobre las diferentes dimensiones socio-simbólicas que estructuran las relaciones entre mujeres y varones, entre lo que se considera femenino y masculino en cada contexto geopolítico e histórico-social. En dichas relaciones de poder, generalmente las mujeres tienen una posición subordinada a los varones, las que son expresadas en un orden, un régimen y una ideología de género. El orden de género, alude al mundo normativo, a las reglas formales e informales que se elaboran y reproducen en las distintas instituciones (escuela, familias, trabajos, etc.), las cuales fijan mandatos y sanciones diferenciales para mujeres y varones. El régimen de género, consiste en las prácticas cotidianas que se despliegan en aquellos ámbitos, encarnando y perpetuando un determinado orden de género. Y finalmente, las ideologías de género, refieren a las representaciones que tanto en el plano simbólico, como en el plano imaginario, justifican ese determinado orden de género, estableciendo de este modo un vínculo entre los social y lo subjetivo. Dichas ideologías se expresan a través del discurso “científico”, las religiones y las creencias de sentido común, que han contribuido a “naturalizar” roles diferenciales entre mujeres y varones, imputándolos a razones biológicas, y de este modo se las justifica como universales e inmutables.
Es claro que este orden, régimen e ideología de género vigente, sólo ha coadyuvado a perpetuar las inequidades que afectan a las mujeres. Es por ello, que esta ocasión resulta propicia para instar a los gobiernos en general y al Gobierno de la Provincia de San Luis en particular, a darle una atención prioritaria a las problemáticas y retos afrontados por las mujeres. Para lo cual, se deben generar las acciones necesarias que permitan avanzar sobre la mera adopción de leyes y políticas, a través de la ejecución concreta y práctica de aquéllas de manera efectiva y real. Dado que el Estado provincial se ha mostrado perceptivo a temas vinculados con el deporte, las culturas y el medio ambiente, formulando planes maestros para atender los mismos, es de esperar que temas tan sensibles como los vinculados con las desigualdades e inequidades que implican a las mujeres, tengan igual o mayor voluntad política y responsabilidad para hacerles frente mediante un Plan estratégico de transversalización de la perspectiva de género en todas las políticas públicas del Gobierno de San Luis, que ponga en práctica acciones afirmativas. De igual modo, se compele a las funcionarias y funcionarios públicos, a las legisladoras y legisladores, a las y los responsables del sector privado, a las trabajadoras y trabajadores de los medios de comunicación, a las y los integrantes de organizaciones de la sociedad civil y a la ciudadanía en general a ser corresponsables en la lucha y en el trabajo diario para que todas las mujeres tengan (tengamos) el estatuto pleno de seres humanos(as). La equidad de género es un bien que transforma y mejora la calidad de vida de la humanidad en su conjunto.
Sandra G. C. Cabrera
Coordinadora Nodo Género y Políticas de Equidad
Fundación Ágora S. L.
La persistencia de estas limitaciones se asienta sobre las diferentes dimensiones socio-simbólicas que estructuran las relaciones entre mujeres y varones, entre lo que se considera femenino y masculino en cada contexto geopolítico e histórico-social. En dichas relaciones de poder, generalmente las mujeres tienen una posición subordinada a los varones, las que son expresadas en un orden, un régimen y una ideología de género. El orden de género, alude al mundo normativo, a las reglas formales e informales que se elaboran y reproducen en las distintas instituciones (escuela, familias, trabajos, etc.), las cuales fijan mandatos y sanciones diferenciales para mujeres y varones. El régimen de género, consiste en las prácticas cotidianas que se despliegan en aquellos ámbitos, encarnando y perpetuando un determinado orden de género. Y finalmente, las ideologías de género, refieren a las representaciones que tanto en el plano simbólico, como en el plano imaginario, justifican ese determinado orden de género, estableciendo de este modo un vínculo entre los social y lo subjetivo. Dichas ideologías se expresan a través del discurso “científico”, las religiones y las creencias de sentido común, que han contribuido a “naturalizar” roles diferenciales entre mujeres y varones, imputándolos a razones biológicas, y de este modo se las justifica como universales e inmutables.
Es claro que este orden, régimen e ideología de género vigente, sólo ha coadyuvado a perpetuar las inequidades que afectan a las mujeres. Es por ello, que esta ocasión resulta propicia para instar a los gobiernos en general y al Gobierno de la Provincia de San Luis en particular, a darle una atención prioritaria a las problemáticas y retos afrontados por las mujeres. Para lo cual, se deben generar las acciones necesarias que permitan avanzar sobre la mera adopción de leyes y políticas, a través de la ejecución concreta y práctica de aquéllas de manera efectiva y real. Dado que el Estado provincial se ha mostrado perceptivo a temas vinculados con el deporte, las culturas y el medio ambiente, formulando planes maestros para atender los mismos, es de esperar que temas tan sensibles como los vinculados con las desigualdades e inequidades que implican a las mujeres, tengan igual o mayor voluntad política y responsabilidad para hacerles frente mediante un Plan estratégico de transversalización de la perspectiva de género en todas las políticas públicas del Gobierno de San Luis, que ponga en práctica acciones afirmativas. De igual modo, se compele a las funcionarias y funcionarios públicos, a las legisladoras y legisladores, a las y los responsables del sector privado, a las trabajadoras y trabajadores de los medios de comunicación, a las y los integrantes de organizaciones de la sociedad civil y a la ciudadanía en general a ser corresponsables en la lucha y en el trabajo diario para que todas las mujeres tengan (tengamos) el estatuto pleno de seres humanos(as). La equidad de género es un bien que transforma y mejora la calidad de vida de la humanidad en su conjunto.
Sandra G. C. Cabrera
Coordinadora Nodo Género y Políticas de Equidad
Fundación Ágora S. L.
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